El clásico quedó en Diriamba

Con el honor en juego y tres puntos valiosos para ambas escuadras arrancó el clásico del futbol nacional este pasado domingo en el Estadio Cacique Diriangén, a las tres de la tarde.


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Aunque el juego inició bastante balanceado, conforme pasaban los minutos el Cacique Diriangén se fue posicionando mejor al punto de que controlaba más el esférico y hacía daño sobre todo por la banda izquierda, mientras el Real Estelí cedía espacio y se mostraba despojado del buen futbol al que nos tiene acostumbrado.

Y apenas corría el minuto cuatro cuando Jasson Coronel hizo gala de sus habilidades y burló a la defensa norteña con regates de lujo para encarar y vencer al portero rojiblanco. Diriangén siguió dominando las acciones pero no pudo concretar las jugadas a gol, no obstante fue El Tren del Norte el que aprovechó un tiro libre en el borde del área y anotó un golazo David Lazari.

Los caciques intentaron romper el empate pero Estelí se defendió con más agallas que futbol en un juego demasiado friccionado en el que el central Jorge Ojeda no hizo el mejor papel posible. Al borde de los primeros 45 minutos los caciques desperdiciaron una oportunidad de oro. David Solórzano cobró un tiro libre que se estrelló en el paral izquierdo pero Cristopher Argüello cazó el rebote y cabeceó, no obstante, el meta esteliano estaba atento a la jugada y se quedó con el esférico.

Después de la pausa reglamentaria la tropa de Otoniel Olivas se vio un poco más ordenada y cuando estaba asentándose mejor Lucas Martella se libró del cerrojo defensivo pero el portero Esdras González achicó con la mala fortuna de que terminó derribando a Martella en el área y Ojeda no dudó en decretar el penal. Al cobro fue Daniel Olcina y engañó al portero para poner adelante a los diriambinos al 51.

Pero la historia no estaba escrita y Estelí lo sabía, así que con los cambios Olivas logró mejorar el juego y le metió presión a Diriangén al punto que al 71 Luis Manuel Galeano aprovechó un descuido defensivo y una pésima salida de Carlos Mendieta para emparejar el juego haciéndole el sombrerito a Catún.

El lamento al unísono fue estremecedor y en la tropa esteliana reinó la calma, no obstante, los locales apretaron los tornillos y empezaron a atacar. La perseverancia dio resultado y al minuto 91 el brasileño Rafael Viera cobró con soberbia un tiro libre y selló el marcador dándole a los Caciques la victoria en el clásico.

Lamentable fue el hecho de que los fanáticos estelianos no pudieron ingresar al estadio debido a que según fuentes policiales la mayoría iban tomados y llevaban morteros. Esto llevó a las autoridades a tomar la decisión de negarles la entrada, además habían protagonizado riñas con pobladores que estaban en su casa. Estas acciones son contraproducentes para el futbol. Ojalá se tome conciencia de que la rivalidad se trata en el terreno no con violencia.


     

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