El Periodista Vs El Futbolista

Muchas veces los hombres y las mujeres de prensa cometemos el error de creer que tener un micrófono en la mano, pararnos frente a una cámara o tener un medio donde escribir nos hace todopoderosos, infalibles y con la potestad de juzgar.

En el periodismo deportivo es muy frecuente ver que se usen los medios como una tribuna para flagelar a los atletas.

El caso específico que motiva estas líneas es el de unos periodistas, por llamarlos de alguna manera porque no estudiaron la profesión y en el empirismo no ponen en práctica los principios básicos de la misma, que se han forjado a la sombra de un equipo de primera división al que siguen a todos lados, sin embargo, son sus acérrimos verdugos sin importarles que prácticamente sus ingresos económicos dependen de cada juego que transmiten.

Con mucha tristeza escuchamos la transmisión del último juego del team en cuestión y fuimos testigos de cómo tomaron como blanco de sus comentarios a ciertos jugadores a los que les criticaron hasta lo que comen o no comen, sin la mínima consideración, olvidando que son seres humanos que dan todo en un terreno de juego para ganar el sustento de sus familias.

También olvidaron que en todo equipo las condiciones extradeportivas tienen peso y que son los directivos, con los que en la mayoría de casos se amarran los comentaristas, los causantes de las malas condiciones alimenticias, de los deprimentes hospedajes y del incumplimiento en el pago de los salarios de esos jugadores a los que atacan.

La pregunta específica es qué pasaría si un día los jugadores tomaran un micrófono y criticaran la falta de profesionalismo de esos narradores que no saben describir una jugada, que se equivocan anunciando los nombres de los jugadores, que le atribuyen goles a otros que talvez ni participaron en la jugada.

Más valedero aún sería cuestionar si ellos seguirían anunciando a algún negocio que les incumple el pago de la pauta, porque bien que se golpean el pecho atacando a jugadores que hacen conatos de huelgas exigiendo el pago de su salario.

Sería una buena medida que la Liga Primera, que ha tomado como bandera la profesionalización del futbol, promoviera capacitaciones a los periodistas, sobre todos a aquellos que no tuvieron la oportunidad de adquirir conocimientos profesionales y que por esa falta de formación caen en el error de ocupar las transmisiones no para describir un juego sino para verter sus críticas y comentarios malintencionados que lejos de contribuir al bienestar del equipo al que siguen solo sirven para demeritarlo y golpear anímicamente a los jugadores.


     

4378 Lecturas
comentarios