Victoria con sabor amargo

Una serie entre dos conjuntos con pólvora mojada en el ataque dio como resultado dos juegos poco vistosos en los que se impuso el que logró anotar. Fueron solo dos goles en 180 minutos, sin contar el que le fue anulado a Luis Fernando Copete por esas cosas de árbitros que difícilmente podemos entender.

Como consuelo, muchos fanáticos del Real Estelí han optado por decir que a su equipo les tocó el equipo más fuerte, pero ¿Es en realidad Águilas un equipo más fuerte que los norteños? La respuesta a todas luces no es positiva, pues tanto en El Salvador como en el Estadio Independencia, vimos dos equipos parejos, en el juego de ida los de casa fueron ligeramente superiores y en el de vuelta los de Otoniel Olivas sacaron la garra, sin embargo, carecieron de precisión en el ataque, porque decir que corrieron con mala suerte es irresponsabilidad, el futbol no es sorteo de lotería, es técnica, es pasión, es calidad y concentración.

A diferencia del primer duelo, en este segundo Otoniel Olivas puso toda la carne en el asador, aunque talvez se guardó muchos los cambios que al final terminaron dándole resultado, pues Nahum Peralta saltó del banquillo a conseguir el gol que al fin le dio una victoria internacional al Tren del Norte, con la mala fortuna de que terminó opacada por la eliminación en la ronda de penaltis.

Los extranjeros del Real Estelí, salvo Gregorio Torres, quedaron a deber. En realidad el fichaje más sonado para este torneo aún no ha mostrado destellos que nos hagan pensar que su llegada al Tren era necesaria.

Carlos Chavarría aún no se ve con el nivel al que nos tiene acostumbrados, sin embargo, no podemos demeritar el esfuerzo que hizo.

El Tren del Norte que vimos en el Independencia jugó a ganar y gustó, estuvo a un paso de cumplir con los pronósticos de favorito no solo en Nicaragua, pues la prensa salvadoreña también daba por eliminados a sus representantes, que se encuentran en el quinto puesto de la tabla general en el presente torneo. Y en parte alcanzó el objetivo de romper la maldición de no ganar en duelos extranjeros.

Fue loable el apoyo de la afición norteña a sus representantes, a quienes animaron hasta las últimas consecuencias, aunque también Águilas copó con su gente el espacio que les habían asignado logrando demostrar la fidelidad de sus seguidores.

Una vez más se ha puesto en tela de juicio la idoneidad de Otoniel Olivas como técnico del Real Estelí, malestar que se hizo sentir en el Independencia con mantas en las que decía ?Fuera Oto?, una actitud que seguramente fue producto de la euforia y la frustración del momento.

Por este 2017, a Estelí solo le resta seguir su camino en el campeonato nacional para volver a levantar la copa en el proceso de monopolización que ha venido teniendo en los últimos diez años en el balompié nacional.


     

2468 Lecturas
comentarios